El Paseo del Salón se convirtió el pasado viernes en un gran espacio de divulgación científica con talleres, experimentos y actividades para todos los públicos, entre ellas un viaje a China a través de las máscaras de la Ópera de Pekín
El pasado viernes 25 de septiembre, Granada volvió a convertirse en un punto de encuentro entre la investigación y la ciudadanía. El Paseo del Salón se llenó de investigadores, estudiantes, familias y curiosos dispuestos a descubrir qué se esconde detrás de algunos de los proyectos y disciplinas que se desarrollan en universidades e instituciones científicas.
La Noche Europea de los Investigadores regresó así a la ciudad con una nueva edición dedicada a acercar la ciencia y el conocimiento a todos los públicos. Una jornada en la que los laboratorios, despachos y aulas dejaron por unas horas su espacio habitual para trasladarse a las calles de Granada.
Una noche para encontrarse con quienes investigan
La Noche Europea de los Investigadores es una iniciativa de divulgación científica que se celebra simultáneamente en numerosas ciudades europeas. Su objetivo es acercar la investigación a la sociedad y permitir que la ciudadanía conozca de una manera directa a las personas que se encuentran detrás de ella, así como su trabajo y la repercusión que tiene en la vida cotidiana.
En esta edición, más de 700 investigadoras e investigadores de diferentes instituciones participaron en unas 300 actividades desarrolladas en Granada, Ceuta y Melilla. En el caso de la Universidad de Granada, fueron más de 500 investigadores e investigadoras los que participaron en 222 actividades en los tres territorios. Solo en Granada, 342 investigadores estuvieron al frente de 102 propuestas, acompañados por 130 estudiantes de la UGR que colaboraron como voluntarios.
El programa volvió a demostrar que hablar de investigación no significa necesariamente hablar de laboratorios o fórmulas. Experimentos, talleres, demostraciones, experiencias participativas, rutas, representaciones teatrales y monólogos formaron parte de una programación pensada para públicos de todas las edades.
El Paseo del Salón, convertido en laboratorio
Durante la tarde y la noche, el Paseo del Salón se transformó en uno de los principales escenarios de esta celebración. Los diferentes espacios permitieron a los visitantes acercarse a investigaciones relacionadas con ámbitos muy diversos y conversar directamente con quienes las desarrollan.
La propuesta reunía disciplinas muy diferentes bajo un mismo objetivo: despertar la curiosidad. Desde cuestiones relacionadas con la salud, la tecnología o el medioambiente hasta iniciativas vinculadas con el patrimonio, la cultura y las Humanidades, la jornada puso de manifiesto la diversidad de campos desde los que se genera conocimiento.
La programación de Granada contó, además, con la participación de instituciones como la Escuela de Estudios Árabes, el Instituto de Parasitología y Biomedicina, el Parque de las Ciencias, el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, el Instituto Geológico y Minero de España, la Fundación PTS y la Fundación Descubre, entre otras entidades.
Un viaje a China sin salir de Granada
Entre las propuestas que acercaron la investigación y la cultura al público se encontraba “Viaje a China: las máscaras de la Ópera de Pekín”, un taller de divulgación organizado desde el ámbito de Filología de la Universidad de Granada.
La actividad proponía descubrir una de las manifestaciones artísticas más características de la cultura china a través de una experiencia práctica: la creación de máscaras inspiradas en la Ópera de Pekín. La música china y los materiales preparados para la actividad acompañaron a los participantes durante un pequeño viaje cultural que permitió aprender mientras daban rienda suelta a su creatividad.
Más allá de pintar una máscara, el taller permitió acercarse a algunos de los códigos visuales de esta tradición escénica. Los participantes pudieron conocer diferentes diseños y descubrir cómo los colores y los elementos representados en las máscaras pueden aportar información sobre los personajes.
De esta manera, una actividad aparentemente artística se convirtió también en una puerta de entrada a la cultura, la lengua y las tradiciones chinas. La propuesta mostraba, además, cómo la investigación en Humanidades puede adoptar formatos participativos y acercarse a públicos que quizá nunca habían tenido contacto con este tipo de contenidos.
Cuando investigar también significa divulgar
Una de las características de esta jornada es precisamente la posibilidad de conocer la investigación desde una perspectiva diferente. Los asistentes no se limitan a recibir información: pueden preguntar, experimentar, participar y conversar con las personas investigadoras.
En este sentido, actividades como el taller de las máscaras de la Ópera de Pekín permiten comprobar que la divulgación científica también tiene espacio para las Humanidades. La investigación sobre lenguas, culturas, literatura, historia o patrimonio forma parte del conocimiento que se genera en la universidad y que, en ocasiones como esta, abandona las aulas para encontrarse directamente con la sociedad.
El resultado es una noche en la que aprender deja de ser una actividad exclusivamente académica y se convierte en una experiencia compartida.
Granada vuelve a acercar la investigación a la ciudadanía
Con esta nueva edición, la Noche Europea de los Investigadores volvió a demostrar la capacidad de la Universidad de Granada y de las diferentes instituciones participantes para sacar la investigación a la calle y convertirla en una experiencia accesible para todos.
Durante unas horas, el Paseo del Salón se llenó de preguntas, experimentos, conversaciones y descubrimientos. Entre ellos, también hubo espacio para viajar miles de kilómetros sin salir de Granada: bastaron unas máscaras, algunos colores y unas pinceladas para acercar al público a la Ópera de Pekín.
Porque, al final, esa es una de las grandes propuestas de la Noche Europea de los Investigadores: hacer visible la investigación, pero también a las personas que la hacen posible.





















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